Dos mujeres una pasión

En este espacio hoy deseo hablarles de Camerino que es la primera obra de teatro que escribí.

Además de haber estudiado Letras inglesas tuve la fortuna de haber estudiado En El diplomado de escritores de Televisa, el cual en aquella época era una gran escuela para formar escritores tanto de cine como de teatro y televisión.

Entré en el año 1996 y estudié con los mejores maestros de dramaturgia tales como: Luis Eduardo Reyes, Wilewaldo López, Gerardo Velazquez y Hugo Agüelles. De guión: Issa López, edición: Ricardo Fiallega, Telenovela: Marcela Fuentes Beraín. Narración: Victor Manuel Medina. En resumen, grandes maestros.

Fue precisamente Gerardo Velasquez quien nos pidió que escribiéramos nuestra primera obra de teatro completa.

Comencé a escribir Camerino con la idea de recrear lo que pasa trás bambalinas durante una función de teatro. la amistad que se da durante un proceso creativo tan intenso y cómo esto te llena de manera simultánea al proceso creativo por sí mismo.

Fue precisamente durante el desarrollo del primer borrador que sufrí aquello que podrían llamar: La aparición de la musa. Tuve de manera expontánea la primera revelación: Aquello no sería una obra que hablara sobre la amistad si no una confrontación de los personajes consigo mismos.

Esta confrontación dio pie de manera expontánea al nacimiento de una relación amor odio que ambas intentaban eludir.

La obra dio un giro de noventa grados y con ello el género se tornó fársico. Ahora no era un Camerino, era la vida misma y los dos personajes que sobrevivieron el recorte significaban dos etapas de la vida: la juventud: transparente, libre, traviesa y expontánea y la madura: áspera, un tanto amarga, desconfiada, temerosa y enmascarada.

La segunda revelación se dio al final de la obra porque de pronto comprendí que no eran dos mujeres. Era una, todo el tiempo, platicando con ella misma a través del espejo. Se trataba en realidad de un monólogo. Era ella, conversando con su pasado, ese pasado que no la dejaba tranquila y que le impedía vivir el presente.

Esta revelación fue la que hizo de esta obra algo profundo y contundente. Ese pasado logra confrontarla y desnudarla y logra en ella un efecto catártico que al final la salva de sí misma y logra romper esa burbuja en que hacía inmersa y a partir de ese momento ella podrá resurgir.

Sin embargo, el precio es alto: debe matar a la niña. Esa niña interior que le ha impedido madurar.

Lo que me encanta de mi primera obra es que pude de manera inconsciente pedecir ese futuro. En aquel momento, en 1996 yo era la joven aún. Y hoy, años, después, he podido interpretar a la mujer madura que soy y he aprendido de esta obra lo que en aquel entonces no tenía la capacidad de comprender.

Muchos considerarán un acto de megalomanía el hecho de que haya decidido ahora en versión miniserie darme los dos roles.

1.- No es megalomanía, es falta de presupuesto. Jajaja. Yo como acriz jamás llamaria a nadie si no puedo pagarle.

2.- En realidad fue genial mi idea porque al final las dos son la misma y nada mejor que interpretarlas yo.

Los invito a gozar de esta nueva versión de Camenrino, ahora: Dos mujeres una pasión.

Se estará presentando cada jueves a las 9 pm por mi nuevo canal de Youtube: Mis miniiseries.

también puedes disfrutarlo aquí en mi blog.

camerino

AUTHOR: Kenia Gascón
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