Body combat

Ahora que ya les hablé de mi amor por lo deportes comenzaré a profundizar sobre cada uno de  ellos.

Llevo muy poco practicando body combat, sólo algunos meses. Sin embargo, siempre tenido gran facilidad para aquello que tiene que ver con las artes marciales ya que desde muy pequeña las practiqué.

Uno de los primeros deportes que practiqué fue el judo. Cuando era niña practicaba los mismos deportes que mi hermano por la simple razón de que para mi madre era más sencillo llevarnos a ambos a la misma actividad. De modo que cuando yo tenía cinco años y mi hermano siete mi madre nos llevó a practicar a un deportivo de alto rendimiento, gimnasia olímpica y judo. Yo amaba ambas actividades y tanto a mi hermano como a mí nos hizo muy felices esa etapa de la vida. Jugábamos a Batman y Robin y nos aventábamos del closet a la cama haciendo mortales. Jajaja. Éramos súper traviesos. Al mismo tiempo también hicimos natación toda la vida. En aquella época en la alberca olímpica del Seguro social que quedaba a la entrada de Satélite.

Esta etapa duró poco tiempo. fue durante el primer divorcio de mi madre con mi padre, pero él regresó a casa un  par de años después y no quizo que siguiéramos yendo tan lejos y nos sacó. Fue entonces cuando por primera vez escuché hablar de Bruce lee y de Kung Fu. Mi hermano y yo éramos fans y soñábamos con tomar clases de karate para poder dar patadas voladoras.

Cuando tenía diez años mi madre nos metió a unos cursos de verano en un Acuatiq Squash Club y resultó que daban clases de karate. Yo era la única mujer de la clase, para coraje de los demás niños. Y resultó que el maestro era magnífico y yo tenía mucho talento para pelear. Fue ahí donde tomé las primeras clases de meditación en mi vida y además rompíamos maderas. Estas clases hicieron que mi hermano y yo rogáramos a mi padre que nos metiera a clases de karate y fue así como a partir de entonces estudiamos Karate Do Shotokan durante más de cinco años. Ambos llegamos a los más altos niveles mostrando yo gran talento para el combate.

A partir de los diciseis años mi naturaleza cambió y me interesaron más los deportes femeninos como la danza y el yoga. Sin embargo, lo que bien se aprende nunca se olvida y hace poco que tuve la oportunidad de tomar clases de box y me encantó vi que el Body combat era también una gran opción.

¿Por qué me gusta este deporte?

Te da ritmo, te da fortaleza, usas el abdomen durante toda la clase, por lo tanto lo fortaleces. Da fuerza a la espalda, brazos y piernas sin perder la elasticidad. Y, al hacer un ejercico aeróbico, quemas muchas calorías y te da condición física.

Combinado con otras clases de elasticidad como el yoga puede ser muy efectivo.

La rutina es muy divertida, la música compuesta especialmente para la clase es muy intensa y te retroalimenta todo el tiempo. Al ser una clase colectiva, te estimula ver la energía grupal y ver que el otro sí puede hacerlo. Eso me encanta de las clases grupales. En lo personal soy de las que me cuesta hacer ejercicio sola porque no es la misma energía.

 

Es por ello que te invito a practicar este deporte. Pruébalo. No te vas a arrepentir.

Es al mismo tiempo muy diferente al karate. Aquí se usa más la tñecnica del box. Las dos manos defienden la cara, no como en el karate que una mano va a la cara y la otra al abdomen. Es de ahí que salen los golpes, del rostro y te apoyas en la rotación de hombros y cintura para darle fuerza al golpe. En el karate también hay rotación pero por lo general es contraria no en dirección del brazo. Va en dirección con el brazo en las defensas. Aquí predominan más las patas circulares y no se da tanta importancia al spot, que en el karate en fundamental.

Se dan muchas patadas de manera ráida y sotenida y esot ayuda al fortlecimiento del abodmen. Lo recomiendo.

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AUTHOR: Kenia Gascón
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